Estoy buscando...:

31 ago. 2015

--la fruta--

El domingo me desperté con unos latidos raros. Había soñado que caminaba por todos lados con un hombre. Caminaba, corría, tomaba café. Salimos a la vereda de su casa. En toda la cuadra había arboles, "yo mismo los planté y los fui cuidando" me dijo. Me acerqué a uno de los arboles y acaricié una fruta que colgaba seductora en una rama. "¿Es de las amargas que ilusionan a los pobres y hambrientos?" le pregunté, riendo. Me dijo que no, que eran todas dulces, para que quien lo necesitara se sirviera de cada árbol.
No puedo explicar lo que sentí; era casi como encontrar un amor que se había buscado por mucho tiempo. Pensé en la fruta todo el día.
Ese hombre eras vos. Porque si lo que haces no es plantar arboles de fruta carnosa y dulce para calmar el hambre y la sed bajo su sombra, no sé que es.

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